FANDOM



Es el vigesimoséptimo capitulo del AF "Kairuru ö torimaku mondai". Fue estrenado el día 17/06/2016.


Episodio

Se ve al mismo Demonio que apareció unos capítulos atrás en el infierno, está en una habitación hecha de roca infernal, llena de artilugios y herramientas.

Demonio: (Esto es malo… esto es malo… esto es muy malo…) ¡¿Dónde está?!

El Demonio encuentra entre muchas cosas una bola de cristal.

Demonio: Por fin.

La bola de cristal se activa y muestra la cara de Raito.

Raito: ¿Qué pasa Gastalorg?

Gastalorg: Raito, gracias al infierno respondiste rápido, eh… hay un problema, ¡Un GRAN problema!

Raito: ¿Te refieres a los jinetes del apocalipsis?

Gastalorg: ¡Sí! ¡Se escaparon!

Raito: Ah, el ángel de la Justicia Kairuru ya se encargó de ello.

Gastalorg: Oh… bien… Entonces nada, nos vemos.

Raito: Adiós.

La bola de cristal se apaga y Gastalorg se sienta en una silla hecha de rocas calientes.

Gastalorg: Ahh… Adoro cuando el trabajo se hace solo… Espera.

Gastalorg se levanta de su silla y enciende un monitor gigante incrustado en la pared.

Gastalorg: A ver… Cámara 1 abierta… Cámara… 2 cerrada… Cámara 3 cerrada… cámara 4 abierta… Espera, ¡¡¡¡¿CÁMARA 4 ABIERTA?!!!!

Gastalorg sale disparado de su silla hasta llegar a la cámara 4…

Gastalorg: Oh dios… esto es aún más malo…

Una semana después de eso, en la Tierra… Kairuru estaba en su cama.

Kairuru: ¡Ah!

Kairuru despertó de un susto, sudando y con algunas venditas en la cara.

Kairuru: (Otra pesadilla…)

La puerta del dormitorio de Kairuru se abre.

Daz: ¿Volviste a tener pesadillas?

Kairuru: Si…

Daz: ¿Te sientes adolorida?

Kairuru: Solo un poco…

Kairuru sale de su cama y se pone sus zapatos.

Kairuru: Creo que es hora de que haga algo… más bien, de que hable con alguien…

Daz: Puedes hablar conmigo…

Kairuru: Lo sé Daz, lo sé.

Kairuru sale de su dormitorio y va hacia la habitación de Jay. Toca la puerta y 2 hombres con ropajes antiguos la reciben, Jay se encontraba sentado mientras bebía un té helado.

Kairuru: ¡Jay!

Jay: ¡Kairuru! Cuanto tiempo.

Kairuru: Jay, tenemos que hablar.

Jay: ¿De qué te gustaría hablar? Querida Kairuru.

Kairuru: No intentes jugar conmigo… Bueno, quisiera saber, ¿Qué es lo que planeas con todo esto?

Jay: ¿Con que exactamente?

Kairuru: ¡Con todo! ¡Tus guardias! ¡Tus montones de seguidores! ¡Tú oficina! ¡Tú bastón! ¡Que te llamen Profeta! ¡Todo!

Jay: Oh, pues, digamos que no me molesta que mis seguidores me den algunos gustos, y sobre lo de que soy Profeta, pues es así, lo soy.

Kairuru: ¡Eso no es verdad! ¡Tú no eres un profeta! ¡No puedes ser algo parecido a un profeta! Y, además, ¿Cómo hiciste para que toda esta gente te siguiera?

Jay: Oye.

Kairuru, Jay y la silla desaparecen, y vuelven a aparecer en otra dimensión, similar a la de la pradera anteriormente vista.

Jay: Estas personas necesitan alguien que los guie, que los proteja, que los salve de la muerte, y yo como heredero de la Muerte, cada vez que uno de ellos muera por culpa de la bestia, yo tendré que hacer un MONTÓN de papeleo aburrido y tedioso, y no quiero hacer eso. Así que pensé, ¿Por qué no protegerlos? Y asunto resuelto.

Kairuru: Pero, no podrás protegerlos por siempre, en algún momento la bestia nos encontrará, por eso hay que acabar con el problema ahora mismo.

Jay: Mira, si quieres que un problema no te estorbe, solo evítalo, resolverlo sería muy tedioso y difícil.

Kairuru: Grr… Estas empezando a cansarme.

Kairuru comienza a cargar un Brimstone en su mano derecha.

Jay: ¿Quieres que te dé una paliza como la de la última vez?

Kairuru deja de cargar el Brimstone.

Kairuru: Grr…

Jay: Buena chica…

Jay, Kairuru y la silla vuelven a la oficina/habitación de Jay.

Jay: Y espero que este asunto haya quedado claro.

Kairuru: Sí… claro…

Kairuru se va enfadada de la habitación, y se sienta en una de las sillas de la parte de la cantina de la sala central.

Hombre: ¿Pasa algo?

Kairuru se da cuenta de que un hombre con traje y pantuflas estaba sentado al lado de ella.

Kairuru: Oh… no, nada…

Hombre: Sí, es notable que algo te debe de estar pasando…

Kairuru: Sí, en realidad sí…

Hombre: ¿Quieres contar tu problema?

Kairuru: Sí… creo que me haría bien, bueno, tengo algunos problemas con la decisión de Jay de escondernos a todos aquí, para que la bestia no nos encuentre…

Hombre: Hablas del Profeta, ¿No?

Kairuru: Sí…

Hombre: Según él, solo nos está protegiendo.

Kairuru: Sí, pero, ¿No sería mejor si vamos ahí y enfrentamos a la bestia?

Hombre: ¿Tú crees tener el poder suficiente para matarla?

Kairuru: ¡Sí! ¡Sí lo tengo! Solo que la última vez me tomó… desprevenida… ¡Pero si consigo una cosa especial podré vencerla definitivamente!

Hombre: Y si estas tan segura de poder derrotar a la bestia, ¿Por qué no vas y lo haces?

Kairuru: Porque no creo que Jay me deje salir de aquí…

Hombre: {¿Y quién dijo que necesitas su permiso para salir?...}

Kairuru: Cierto.

Kairuru se para.

Kairuru: Gracias extraño hombre de pantuflas llamativas.

Hombre: De nada.

Kairuru se va de la barra de bebidas hasta la escalera, mientras que el hombre seguía ahí mientras tomaba un batido de helado.

Hombre: (Otro trabajo bien hecho… ¿Quién dijo que por ser el fin del mundo no puedes seguir ayudando a la gente?)

Kairuru intenta abrir la puerta, pero no lo consigue. De repente, el portero le llama la atención.

Portero: ¡Oye! ¿Qué intentas hacer?

Kairuru: Salir.

Portero: Ah, pero no puedes salir si no te abro con estas llaves de aquí.

Kairuru le roba rápidamente las llaves al portero y se escapa.

Portero: ¡Oye! ¡Tampoco puedes salir sin permiso!

Kairuru despliega sus alas y vuela, buscando su casa.

Kairuru: (¿Dónde está? ¡¿Dónde está?!)

Mientras volaba, Kairuru es atacada por un rayo eléctrico que la hace caer y chocarse con un techo, destruyéndolo y terminando en una casa.

Kairuru: (Ay… ¿Qué pasó?)

Jay: Eso es lo que pasa cuando ignoras mi regla de no salir a la superficie.

Jay aparece detrás de Kairuru con su Hoz envuelta en llamas.

Kairuru: ¡Jay!

Jay: ¿Creíste que no me daría cuenta?

Kairuru: No, es que yo…

Jay: ¿TU QUE? ¡Nadie escapa de mi paraíso subterráneo sin mi permiso!

Jay invoca rayos destructores con su hoz, que destruyen parte de la casa. Kairuru los esquiva y le lanza un Rayo negro a Jay, al que este es inmune.

Jay: ¿Pensaste que mi propio elemento me haría daño?

Kairuru decide lanzarle un brimstone a Jay, pero este lo neutraliza con su Hoz.

Jay: Eres inútil contra mí.

Kairuru decide huir mientras es acechada por los rayos destructores y por un Jay volador que lanza rayos eléctricos.

Kairuru: (Agh, agh, oh casa mía donde estas…)

Kairuru saltaba de casa destruida en casa destruida buscando la suya.

Jay: ¡No puedes huir de MÍ Kairuru!

Kairuru decide volar para ir más rápido, hasta que se estrella contra una chimenea y termina en el segundo piso de una casa.

Kairuru: (Ay… eso dolerá aún más mañana)

Kairuru se da cuenta de que está en su habitación y se levanta. Kairuru comienza a buscar entre todos sus muebles su rosario, hasta que lo encuentra al lado de una foto de ella y su madre que Daz se había olvidado de llevar a su dormitorio.

Kairuru: ¡Ahí está!

Antes de que Kairuru agarre su rosario, es tirada al suelo por un duro golpe de parte de la Hoz de Jay.

Jay: Ya te lo dije, NADIE puede huir de mí.

Kairuru: Agh…

Kairuru, con sangre en la boca, intenta levantarse, pero Jay la retiene en el suelo aplastándola con su Hoz.

Jay: Ya es suficiente de tanta rebeldía Kairuru.

Jay golpea a Kairuru y la tira por las escaleras hasta el primer piso. Jay empieza a cargar un ataque eléctrico con su Hoz.

Jay: Es hora… ¡De que APRENDAS A OBEDECER!

Jay es interrumpido por la Bestia de múltiples cabezas, evitando la muerte de Kairuru.

Kairuru: (¿Qué?)

Kairuru aprovecha el momento y se levanta, y, con una pierna lastimada, sube las escaleras hasta su habitación.

Kairuru: (¡Ahí está el rosario!)

Jay, mientras la bestia intentaba comérselo, destruye una pared de la habitación de Kairuru.

Jay: ¡NO! ¡NO TE ESCAPARÁS DE ESTA! ¡YO SOY EL HEREDERO DE LA MUERTE! ¡YO SOY EL PROFETA! ¡YO SERÉ LA SALVACIÓN!

Jay es finalmente callado y comido por la bestia.

Kairuru: (Por fin… al parecer sirves para cosas buenas, bestia)

La bestia, antes de siquiera intentar atacar a Kairuru, es atravesada, electrificada y así asesinada desde adentro por la hoz de Jay, quien sale de la bestia de un salto.

Jay: ¿Creíste que te librarías de mi tan fácilmente?

Kairuru: (Ay no)

Kairuru agarra el rosario rápidamente, pero es empujada hacia atrás por un veloz golpe de Jay.

Kairuru: (El dolor en este día nunca termina…)

Jay: Fui despreciado, humillado y vi como era un estomago de bestia desde adentro. ¡No voy a dejar que te salgas con la tuya!

Jay había perdido la cabeza, Kairuru se pone el rosario y se transforma en el ángel de la Justicia, los 2 se preparan para pelear…


Fin del capítulo.




Es broma.


Kairuru arremete contra Jay usando sus espadas de fuego celestial, chocándolas con la hoz de Jay.

Kairuru: ¡Siempre estuviste destinado a ser el malo! ¡Y yo lo sabía!

Jay: ¿¡Y qué!? ¡Al menos soy mejor Héroe que tú!

Kairuru: ¡Que una multitud te aclame no te hace mejor héroe!

Jay electrifica su hoz y empuja a Kairuru hacia atrás pero sin poder hacerla caer.

Jay: Por supuesto que sí.

Kairuru combina sus 2 espadas de fuego celestial en 1, las carga con energía de luz y salta hacia Jay.

Kairuru: ¡Graaahh!

Jay: ¡GYAAAAH!

Los 2 hacen un épico choque final, Kairuru desde arriba representando la esperanza y Jay desde abajo representando la muerte.

Kairuru: No… dejaré… que te salgas… con la tuya, ¿Te suena?...

Jay: ¡Deja de burlarte de mí!

Jay aumenta su poder, Kairuru mas, el combate estaba igualado, ninguno de los 2 conseguía hacer retroceder al otro.

Kairuru: ¡No moriré! ¡No aun!

Jay: ¡No si yo evito que vivas lo suficiente como para ver otra luna llena!

Kairuru utiliza su cola para hacer caer a Jay, la espada de luz y fuego lo termina atravesando y matando. Kairuru termina a 3 metros de él.

Kairuru: *Suspira*

Jay: C-C-Como… es… ¿¡POSIBLE!?

Kairuru: Creo… que gané…

Jay: No… eso no es POSIBLE… yo soy el HEREDERO DE LA MUERTE…

Kairuru: Eras… se supone que ahora… debes de elegir un sucesor…

Jay: Porque no duré un poco más de tiempo… ni siquiera pude sentir como es controlar a los muertos…

Jay aparece un pergamino y tacha su propio nombre, prosiguiendo a marcar el siguiente.

Jay: Porqué tenía que tocarme vivir tan desgraciado destino…

Kairuru: Eso te pasa por ser el malo…

Jay: Cierto…

El cuerpo de Jay, la Hoz, la Espada de luz y el pergamino desaparecen.

Kairuru: (Bien… creo que ya puedo irme y-)

Un increíblemente inconmensurable Dragón destructor aparece detrás de Kairuru, destruyendo parte de la ciudad.

Dragón: ¡GRAAAAAAAAHHHHHHRRRR!

Kairuru: Oh… esto es malo…

5 minutos antes de eso, el huevo de la bestia había eclosionado, dejando libre a un pequeño dragón huérfano, que empieza a comer los cadáveres que le daban calor, creciendo muy rápido, hasta convertirse en un poderoso dragón adulto. Este dragón siente la presencia de carne fresca y parte del edificio en vuelo.

Fin verdadero del capitulo.